Combinar el uso de niveles bajos de proteína en la dieta con fuentes de proteína altamente digestibles y con ciertos probióticos puede ser una buena estrategia ante las restricciones crecientes del uso de antibióticos en pienso. Es bien sabido que la fermentación bacteriana que se da mayoritariamente en el intestino grueso de los cerdos, así como su consiguiente efecto sobre el “ecosistema” intestinal, vienen determinados principalmente por los carbohidratos de la dieta que han escapado de la digestión y absorción en el intestino delgado.Fuente: 3tres3Leer más

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